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Arribo (L)

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Arribo (L)

Mensaje por Invitado el Lun Oct 27, 2014 6:46 pm

Quizás pudiera parecer ridículo que alguien como él, que prácticamente no tenía miedo a nada, tuviera aquella extrañísima fobia a volar. Las pocas veces que había salido de su país natal lo había hecho por tierra, no importaba que tuviera que le quedara el culo chato tras dos días de viaje, no se subiría a esas enclenques máquinas voladoras si podía evitarlo. Claro que para llegar a su actual destino, Glass City, no tenía otra elección que vencer su gran temor. Sabía que no podría tolerarlo sólo con su fuerza de voluntad, y se negaba a hacer el ridículo sufriendo un ataque de histeria en pleno vuelo así que se ocupó de conseguir unos poderosos sedantes que le asegurarían un excelente descanso durante todo el recorrido. Tragó el cóctel apenas tomar asiento y asegurarse en su lugar, aceptando todo el alcohol barato que ofrecían en clase turista. La combinación explosiva hizo un efecto inmediato, y antes de que el avión despegara Dante estaba completamente inconciente, oculto detrás de unas grandes gafas negras. Le había costado despedirse de su hermana menor, ella se había negado a acompañarlo pues tenía su vida allá, su familia, sus amistades, su futuro. No tenía nada en contra de su país, sin embargo la cultura machista que profesaban en esa región no era el sitio donde deseaba que su hermana formara una familia. Aunque de momento no se había mostrado muy interesada en los hombres esperaba que su alejamiento no la llevar a buscar seguridad en algún sujeto. La idiosincrasia árabe le resultaba desagradable, probablemente porque él había sido criado bajo las costumbres yankees, su padre no concordaba con la visión de la mujer en oriente, y por tanto él y su madre eran una pareja completamente exótica en aquella comunidad ortodoxa. Probablemente por ese motivo nunca había pensando en contraer matrimonio con una mujer árabe, tan sumisas y calladas le resultaban patéticamente aburridas.

Algo interrumpió su plácido sueño, alguien tocaba su hombro mientras lo llamaba de forma insistente. Perezoso abrió un poco los ojos, llevándole un momento recordar exactamente donde se encontraba, aún atontado por el efecto del cóctel. -¿Ya llegamos?-Cuestionó a la vez que se llevaba la diestra al entrecejo, su cabeza dolía terriblemente, como si miles de agujas estuvieran clavadas alrededor de su cráneo. Maldición, había funcionado, pero allí tenía las consecuencias. Al menos no había sufrido de un ataque a causa del vuelo, debía verle el lado positivo. Apenas escuchaba la voz de la azafata que lo instaba a abandonar el avión, el sitio estaba vacío, probablemente habían pasado ya unos cuantos minutos desde el aterrizaje. -Ya oí...-respondió, comenzando a enfadarse con la chica que soltó un bufido y se cruzó de brazos, sin moverse, a la espera de que él abandonara la cabina. Poco le importaba hacerle perder su precioso tiempo de descanso, su enfado sólo hizo que se moviera con lentitud fingida a la hora de ponerse de pie y quitarse los lentes para frotarse los ojos. Desde las pequeñas ventanillas del avión podía ver la pista y una de las alas, el aeropuerto era imponente y luminoso, seguramente el paisaje debía ser precioso al aterrizar pues ya era de noche. -¿Me acompaña?-insistió la chica recordándole una vez más que debía darse prisa. Tomó la mochila en la que llevaba sus aspectos personales, y siguió a la joven hacia la salida deleitándose con el paisaje de su trasero en micro-falda mientras iba detrás de ella por el pasillo estrecho del avión. Una vez abajo, le entregó su maleta y lo despachó sin siquiera echarlo una mirada. Vaya, realmente lo odiaba.

Sin prisa arrastró su maleta con ruedas hacia el interior del aeropuerto, acomodando los lentes sobre su cabeza puesto que ya no resultaban necesarios. ¿Conseguiría un sitio donde hospedarse a esas horas? Probablemente tendría que rentar una habitación de hotel por esa noche, después de todo al día siguiente era el funeral de sus amigos, y debía estar presentable. Luego ya se ocuparía de encontrar un sitio donde vivir, tenía que ponerse en contacto con el sello para iniciar formalmente su trabajo, aunque ya lo habían aceptado entre sus empleados necesitaba ponerse en contacto con el estilo de trabajo. Tantas obligaciones sólo empeoraron su dolor de cabeza, necesitaba un café. Urgente. Se acercó a una confitería al paso donde pidió un café instantáneo que pronto le ofrecieron, sabía amargo y bien caliente, justo como le gustaba. Al girarse, bruscamente, chocó con alguien por accidente haciendo que parte de su café se volcara sobre las prendas de la señorita en cuestión. -Vaya, lo siento, ¿te quemé?-cuestionó fijando sus ojos enrojecidos en la mancha amorronada que se formaba sobre su prenda para luego mirar a la cara a la joven desconocida.


Última edición por Dante Crismont el Mar Nov 11, 2014 1:19 pm, editado 2 veces
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Re: Arribo (L)

Mensaje por Zinnia Millaray el Jue Nov 06, 2014 1:12 am

El sello y todo el personal se encontraba de luto, era una cosa inusual pero la muerte no avisa y aparece cuando menos lo esperas y a quien menos lo esperas. Había dos promesas en el sello, jóvenes y con un buen talento que pronto pudieron tener una gran fama en la ciudad. Claro que directamente no los conocía pero se hablaba mucho de ellos, era una lástima que no puderia entablar alguna convesación con ellos. Revo estaba haciendo un gran trabajo y esfuerzo por el funeral, haciendo los preparativos por lo que me pidió que fuera a por una persona al aeropuerto este día.

Me dio solo los detalles básicos, era un hombre, recomendado por aquellas dos futuras estrellas, había sido su mejor amigo hasta que ellos decidieron dar un paso decisivo en la Carrera y venir a Glass city. Esa fue la única información que me dio, también la hora en que llegaría al aeropuerto y una breve descripción de como era. Al estar comunicados por teléfono celular era imposible que me enviara una foto de él o algo similar, además iba a trabajar para el Sello, sería una buena idea para que le aclarara las dudas, por si tenía.

Llegué media hora antes de la hora que me dijo Revo pues no me gustaba llegar tarde, la impuntualidad era algo que no toleraba, esperé unos minutos en la sala de llegada. Vestía un vestido de color negro, inusual el que tuviera ese color de tela pero al estar de luto no creía que fuera conveniente que vistiera de mi habitual color azul o blanco, al menos no en estos días. Pasando cinco minutos me levanté del asiento, guardando el libro con el cual me entretenía, necesitaba caminar un poco. Era malo estar tanto tiempo sentada, claro que no ib a ir muy lejos, no quería que el hombre llegara y no encontrara a nadie. Tal vez cinco minutos para caminar viendo las tiendas que se encontraban dentro de aeropuerto. Muchos eran de mapas de la ciudad, de recuerdos, libros. Uno llamó mi atención, era el de una cafeteria. No iba a comprar café, pues no suelo tomarlo mucho pero si me gustaría comprar un te, así que me acerqué a ese local pero no llevaba ni un minuto cuando alguien que dio la vuelta virtió su café en mí. Di un grito al sentir el café caliente en mi pecho, que fue en donde se cayó, estaba caliente, mucho, tuve que cerrarlos ojos y dar dos pasos hacia atrás, todo de manera inconciente, entonces escuché a la persona disculparse, ahi fue donde abrí mis ojos, denotando que me estaba ardiendo un poco.

-S-solo un poco- Dije acercándome a la barra de la cafeteria para tomar unas cuantas servilletas y limpiarme un poco pero me dolía donde hacía presión, tal vez tenía unas leves quemaduras. Al verle a los ojos los vi muy rojos, ahora entendía un poco por que pidió un café muy caliente, no iba a reclamarle ni mucho menos enojarme con aquello que fue un accidente, por no decir que necesitaba ya comenzar a buscar a la persona. Bajé la mirada para seguir limpiandome la mancha, tenía que agradecer un poco el que el vestido fuera negro, si me hubiera puesto uno blanco la mancha se haría muy notable- No se preocupe señor, los accidentes ocurren, solo espero que la mancha se seque rápido, estoy aquí para recoger a una persona y no quisiera que viera mi prenda sucia, no sería muy presentable el verlo así.
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Re: Arribo (L)

Mensaje por Invitado el Mar Nov 11, 2014 1:37 pm

Genial, había perdido su bebida medio minuto después de haberla comprado ¡Y siquiera había bebido un sorbo! Era sumamente frustrante, sin embargo no podía enfadarse con la chica quien no había tenido la culpa, objetivamente había sido un accidente, pues al voltearse no la había visto. Era una suerte que llevar aun vestido de color negro, de modo que la mancha no era para nada notoria y fácilmente pasaba desapercibida. Dejó caer el reciente de plástico a la basura con cierto desánimo, ¿acaso nada podía salir bien para variar? EL chillido de la chica apenas lo alarmó, la bebida estaba muy caliente y era probable que la fina tela de su prenda no hubiera conseguido protegerla, originándole quemaduras en su pecho. Buscó en el bolsillo de sus pantalones un pañuelo limpio con el que intentó absorber algo del liquido desparramado, aunque aquello no aliviaría el ardor producto de la quemadura no podía desnudarla allí mismo frente a la vista de todos. -Deberías cambiarte la ropa-comentó, frunciendo un poco el seño, y dando un vistazo general a su apariencia, notando que no llevaba equipaje, probablemente estuviera allí esperando a alguien. Miró alrededor, pensativo, era una suerte que estuvieran en un aeropuerto como aquel, rodeado de locales de ropa y recuerdos donde podría conseguir algo nuevo para colocarse. -Ven-le indicó, con un gesto de la cabeza, esperando que lo siguiera hasta un local femenino ubicado unos pocos pasos más allá del sitio en donde se encontraban.

-Si nos damos prisa quien esperas no tendrá porque enterarse del incidente-mencionó mientras caminaban en dirección al local seleccionado al azar que parecía contar con una buena variedad de prendas femeninas. Observó de reojo a la joven, que sin duda llamaba la atención por sus bellos y delicados rasgos. Le gustaba el color extraño de su cabello, su piel pálida y su nariz ligeramente respingada, sin duda debía ser una joven perteneciente a la alta sociedad. Su modo de andar, de moverse la delataba. Le gustaban las mujeres exóticas y modernas, sin embargo no estaba allí para ligar con ella, sólo solucionaría el problema y buscaría un taxi que lo llevara a un hotel para poder descansar antes del funeral. Necesitaba darse una ducha y dormir, o al menos intentar hacerlo, después de todo debía verse presentable al día siguiente.

Una vez entraron al comercio se detuvo cerca de la entrada, a la espera, mientas aún cargaba su equipaje sin esfuerzo. -Vamos, escoge algo, yo pagaré por él.-llevaba una buena cantidad de efectivo encima, aunque no era rico, había conseguido reunir una buena suma durante los últimos años. La verdad nunca había gastado mucho en si mismo, por lo que no le resultaba difícil ahorrar. Viví en un apartamento pequeño, sin grandes lujos, y sólo gastaba sumas ridículas en cumplir caprichos a su hermana menor. Eso le recordó que había prometido avisarle cuando llegara a destino, por lo que sacó su teléfono celular y escribió un mensaje breve a la jovencita para que se quedara tranquila. No había aceptado acompañarlo, era joven y no deseaba apartarse de sus amigos, su país y sus padres, sin embargo esperaba que con el tiempo cambiara de idea, y finalmente se mudara a Glass City. -¿Ya has escogido?-cuestionó, esperando que se diera prisa, más por ella que por él, ya que había mencionado que estaba allí para recoger a alguien.
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Re: Arribo (L)

Mensaje por Zinnia Millaray el Lun Dic 01, 2014 2:05 am

Me sorprendió un poco cuando él intentó limpiarme, sonrojándome pues la mancha, si bien no estaba directamente en mi pecho, se encontraba cerca. No sabía que hacer, alejarlo inmediatamente seria lo correcto pero él lo que quería era ayudarme por un accidente que no fue culpa de alguno de los dos-Gracias- Dije apenada, con el tono de voz bajo. Dejando de lado la verguenza ayudo mucho que limpiara, pero el leve ardor seguia presente. Vi que después me hacía una señal para que lo siguiera a lo que parecia ser una tienda de ropa. El señor Crismont ya debería de estar en el aeropuerto pero tardar un par de minutos no dañaria a nadie, más adelante cuando lo encontrara daría una gran disculpa, los accidentes aparecen sin avisar y cuando uno menos se lo espera.

Llegando a la tienda el mencionó que iba a pagar por las prendas que escogiera, entonces entré, no sin antes volverle a agradecer por las atenciones que me daba. Tenía planeado tomar una prenda negra, para seguir con el luto, solo era tomarla, ponermela y listo. Pasaron cinco minutos y seguía en la tienda, un poco embobada por los diseños de las camisas y vestidos. Eran tan bonitos a pesar de no haber sido hecho por un diseñador personal o que sea una prenda única. Había una en especial, con decorados florales totalmente blanca, as flores de color lila, queria tomarla pero no, en mi día libre podria hacerlo, asi que tomé la de al lado, que era una blusa sin mangas de cuello largo, tambien una falda, la más larga que pude conseguir llegadome hasta un poco más arriba de la rodilla. Vi el reloj de la pared del local, ya pasaron 10 mintos ¿Tanto tiempo pasó? Seguro el señor ya estaba desesperado. Antes de cambiarme me acerque a él, escuchando su pregunta y buscando un papel entre mi bolsa pequeña. En el papel escribí los datos más relevantes que Regan me dio, como el nombre, la hora de llegada, el motivo de su llegada y su profesión. No recordaba si también me proporcionó el número por un inconveniente.

-Perdón señor por tardar demasiado, estuve embobada con la ropa pero ya he escogido. No quiero quitarle ya su tiempo pero ¿Podría hacerme un ultimo favor?-Le entregue el papel, que estaba un poco doblado- Mientras me cambio ¿Podría revisar si anoté un número de teléfono? No quiero preocupar al señor Crismont y desearía hablarle, explicandole mi retraso, ya he tardado mucho- Terminando de decirle volví a meterme, esta vez directo al probador para ya cambiarme el vestido por la blusa y la falda.
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