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Escogiendo la Cena(privado)

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Escogiendo la Cena(privado)

Mensaje por Fausto Ragno el Dom Oct 05, 2014 11:33 pm

en los oscuros callejones:


*No hacía mucho había llegado a Glass City y ahora se encontraba cerca de los barrios bajos de la ciudad, había creado una pequeña madriguera en un recóndito lugar donde podía comer sin que le descubrieran, claro eso no quitaba que tenía que ser cuidadoso, empezar en esa zona era una buena idea y un buen lugar para cazar la gente no hacía mucho alboroto y era muy fácil que una joven siguiera a adinerado caballero, era justo el punto medio entre el barrio bajo y las calles tranquilas. Esa noche estaba realmente oscura unas grandes nubes negras cubrían el cielo y los callejones se veían sombríos y tétricos, caminaba por las calles como una persona mas camino a la salida del los barrios bajos , había gente que lo veía y comentaban sobre el que se alejaba de ese lugar, "cada ves viene mas gente con dinero al barrio rojo no crees?" el barrio rojo...no...no era un buen lugar para cazar si esas mujeres tenían a alguien que las moviera sería un problema si desaparecían debía de escoger bien aunque bueno la noche era joven.

Después de pasar unas cuadras justo a una cuadra de salir de ese lugar se dio cuenta de que alguien le seguía seguramente sería algún ladrón de poca monta tratando de conseguir dinero de la forma mas baja posible, Fausto dio la vuelta en un oscuro callejón y esa persona entro detrás de el pero cuando entro al callejón Fausto ya no se encontraba en el, usando sus habilidades había subido como araña a la azotea de uno de los edificios adjuntos al callejón, se rió ante la sorpresa y confusión de aquel ladrón en el callejón el cual buscaba en el basurero y en los posibles escondrijos, no entendía como el había desaparecido.*

gente estúpida...lastima que eres hombre si no abrías sido una buena presa, así acababa con gente como tu...

*Ahí desde la azotea en la que estaba parado se fijo en la gente que caminaba, por esa zona, desde ahí podía ver de un lado el barrio pobre y del otro una zona mas tranquila, entonces vio a una joven interesante una joven que llamo su interés una joven de cabello largo con unas puntas claras, una tez blanca como la de una muñeca de porcelana, una complexión cuidada, era una joven que desentonaba con el lugar por completo, ¿que podía hacer ahí tan cerca de esos peligrosos lugares?, eso realmente no importaba no para Fausto, este solo sonrío al ver a aquella joven y con un ligero movimiento lamió uno de sus colmillos con la lengua*

Parece que encontré mi cena de esta noche...

*Ahora era todo un juego de  atraer a su presa a donde el quería, de la nada se percato de como un trueno hizo un estruendo y apago las luces de toda la calle en un fuerte apagón a la ves que la lluvia comenzaba a caer, odiaba que lloviera así de la nada mas por que seguramente al día siguiente estaría caluroso y húmedo, la oscuridad le permitía jugar mas fácil con su presa así que el calor que hiciera al día siguiente no afectaría su buena suerte de esa noche había encontrado un diamante cerca de la tierra*
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Re: Escogiendo la Cena(privado)

Mensaje por Invitado el Miér Oct 15, 2014 10:49 pm

¡Si que había salido tarde ese día! Detestaba a su jefa cuando la obligaba a quedarse hasta esas horas, sólo para transcribir algunos documentos de última hora y ayudar con la edición de las columnas de la portaba. Quizás debería sentirse feliz porque lentamente, muy lentamente, comenzaba a tener pequeñas responsabilidades dentro de la editora. Aunque a fin de cuentas sólo seguía órdenes y caprichos de sus superiores sin permitírsele tomar ninguna clase de decisión, sus sugerencias rara vez eran tenidas en cuenta y por lo general debía limitarse a hacer el trabajo que nadie más deseaba.  ¿Realmente lograría progresar quedarse en Magnolia? No estaba convencida, sin embargo, no quería dar un paso atrás y regresar a su ciudad natal. Comenzaba a acostumbrarse al ritmo de  Glass City, siempre había deseado estar en esa ciudad, conviviendo con estrellas populares  a nivel mundial, siendo capaz de escuchar de primera mano las novedades sobre el mundo de la farándula. Se repetía que, tarde o temprano, podría escribir sus propios artículos, y quizás incluso realizar entrevistas televisivas. Sólo necesitaba encontrar la oportunidad para llamar la atención de su jefa, de modo de que dejara de verla como "la chica del café" y comenzara a tenerla en cuenta como una "periodista en formación". Suspiró, agotada, sintiendo sus pies entumecidos consecuencia de los altos tacones que llevaba. Sin duda lo primero al llegar a casa, luego de mimar a su gatito que probablemente estaría preocupado por el retraso, sería quitarse esos molestos tacones que le provocaban tanto dolor.

La verdad es que detestaba andar tan tarde a esas horas por las calles, pero había perdido el último tren y no tenía dinero suficiente como para darse el lujo de un taxi. Sólo eran veinte las cuadras que la separaban de su hogar, a paso rápido no debería demorar más de media hora en llegar a destino. Al ser un día de semana la mayoría de los locales habían ya cerrado sus puertas, las personas ya descansaban en sus casas y el vecindario lucía desierto. La luna permanecía oculta entre espesas nubes grises que auguraban lluvia, y la escasa iluminación pública obligaba a Margot a mantener la vista fija en cada centímetro de suelo que pisaba para evitar dar un mal paso, después de todo su tobillo aún estaba resentido, y el médico le había prohibido usar tacones como esos en un buen tiempo. Echó una mirada rápida a su reloj pulsera que ya marcaba las once, el cansancio se hacía sentir en sus piernas, deseaba poder meterse en la cama de una vez y aprovechar las escasas horas de sueño que restaban antes de levantarse bien temprano a la mañana siguiente. Una vez más apresuró el paso, forzando a su cuerpo para intentar llegar a su hogar lo más rápido posible. El silencio de la noche la aterrorizaba, pero el mismo fue destruido por un trueno que surcó velozmente el cielo, consiguiendo que se sobresaltara. ¡Sólo faltaba que la tormenta la alcanzara! Las luces, en un instante, habían desaparecido. Probablemente la falla eléctrica estaba relacionada con el trueno que había caído cerca de allí.

Sus ojos le impedían ver a su alrededor, y a duras penas conseguía orientarse para seguir su camino guiándose por las luces casuales de los autos que pasaban por la calle aledaña. Casi tan de repente como el apagón general una cortina de agua la empapó en pocos instantes, estropeando su precioso atuendo, volviendo su prolijo cabello un asco, y corriéndole el maquillaje. Preocupada por ello intentó apresurar el paso, sin embargo el suelo resbaladizo le jugó una mala pasada haciéndola tropezar y caer sentada sobre el asfalto empapado. Necesitaba conseguir un taxi, sus ojos se dirigieron hacia la calle que ahora estaba desierta. ¿Hasta donde llegaría su mala suerte? Reunió fuerzas para ponerse de pie haciendo equilibrio en sus tacones cuando un sonido, crujiente, irritante, hizo que su piel se estremeciera. -¿Quien...anda ahí?-murmuró, quitándose los lentes para poder frotar sus ojos, en un intento por ver mejor en aquella impenetrable oscuridad que la rodeaba, como un agujero negro a punto de engullirla.

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Re: Escogiendo la Cena(privado)

Mensaje por Fausto Ragno el Dom Oct 19, 2014 6:40 pm

*Le miro atentamente unos momentos y hasta cierto punto daba ternura muy inocente y sencilla eso le daba a entender con tan solo verla, bajo de la azotea con un sencillo salto, su madre le había enseñado como se mueven las arañas, no abría echo un solo sonido de no ser por una rama que estaba justo donde callo, el pisarla produjo un crujido que alerto de peligro a la joven, su estrategia tenía que cambiar por ese error, el papel un caballero ayudando a una joven, a fin de cuentas al final se la podría comer y ver su cara de horror al no saber que pasa sería lo mejor esa noche; se acerco a ella y extendió su mano para ayudarle a terminarse de parar*

No es bueno correr en la oscuridad, no le paso nada ?

*Espero ver una respuesta por parte de ella antes de seguir hablando, pero pensó lo mejor era crear un poco de confianza, decirle su nombre y presentarse de manera correcta. La oscuridad era impresionante aquel apagón había sido fuerte y la lluvia atacaba sus cuerpos con un constante repicar una gota detrás de la otra, pero en ese momentos sus ojos se habían acostumbrado un poco mas a la oscuridad, y podía ver con claridad a la joven enfrente de el, un cabello largo y bonito que por un momento creyó que era negro pero ahora que lo veía mejor era como de color chocolate, con unas puntas ligeramente decoloradas, sus ojos demostraban inocencia en un hermoso espejo de color verde agua, ocultados por unas pestañas grandes y una de las cosas mas impresionantes eran aquel par de hermosas piernas blancas que podía ver gracias a la falda que ella portaba por unos momentos antes de presentarse se quedo admirando a aquella joven, al parecer había escogido a una  de las mejores presas de lo que había pensado conseguir esa noche*

Mi nombre es Fausto Ragno me preocupo verle caer así que me acerque a usted me puede decir su nombre, bella ragazza?

Un poco de luz:


*Como era de esperarse los postes de luz comenzaron a prender ligeramente y uno por uno, seguro era una planta de respaldo, ya que los edificios aun se veían completamente oscuros, completamente muertos en las sombras; la luz de los postes era tenue pero constante lo que hacía que con la lluvia se generara un ambiente sombrío o romántico depende de como lo quisiera ver la gente que estuviera en esos momentos presentes*

parece que la lluvia se soltó de la nada y aquel trueno seguro tuvo que ver con el apagón que acaba de ocurrir

*Le comento mientras miro a los edificios como si realmente estuviera sorprendido de lo que ocurría, aquella joven estaba apunto de entrar a la red de una de las mas peligrosas arañas y una ves adentro no habría nada que pudiera hacer para escaparse*
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Re: Escogiendo la Cena(privado)

Mensaje por Invitado el Dom Oct 26, 2014 7:55 am

Un joven muchacho apareció de la nada, como nacido de la oscuridad circundante se acercó hasta su lado, ofreciendo caballerosamente su mano para ayudarla a incorporarse. No conseguía ver del todo bien sus facciones, pero s voz era clara y distinguida, como un ronroneo, que invitaba a seguir escuchándola. Con la compañía del desconocido pronto se sintió menos asustada, quizás debió ser al revés, después de todo era alguien extraño al cual no conocía, pero su voz algo en ella le hizo sentirse segura. De a poco sus ojos se acostumbraban a la falta e iluminación pública, lograba distinguir bultos sin detalle y al menos de ese modo podría orientarse para seguir su andar, no sin antes agradecerle al desconocido por su intervención. -Estoy bien, muchas gracias-hizo una pequeña reverencia con su cabeza, sin saber si el otro sería capaz de ver el gesto. -Fue una mala idea, pero el corte de luz me tomó por sorpresa y la lluvia....Bueno, es mejor que vaya a casa lo más pronto posible. -su ropa, empapada, se sentía incómoda y pesada contra su cuerpo, el cabello que goteaba por su cuello también le molestaba, aunque no hacía frío, deseaba poder llegar a su hogar para secarse y ponerse su cómodo pijama antes de ir a la cama. Estaba dispuesta a irse, pero evidentemente al desconocido no le molestaba la lluvia que los azotaba sin reparo, iniciando una conversación de lo más casual, como si se encantaran en una tarde de primavera bajo el calor del sol. Dudó un momento, pero no encontró ninguna razón para negarle su nombre, así que sin más reparos lo mencionó en voz alta. -Soy Margot Dubois, siento haberlo preocupado...Creo que mi prisa por regresar a casa me jugó en contra-se sentía torpe por ello, no era la primera vez que caía por sus descuidos, era algo característico de ella, aquella torpeza que siempre acababa metiéndola en problemas. O atrayendo a hombres apuestos. Sus pensamientos se dispararon hacia un recuerdo en particular, pero pronto se forzó en concentrarse en la situación presente.

Sonrió y elevó sus ojos a los postes de luz cuando estos parpadearon, comenzando a encender uno a uno. La calle poco a poco recuperaba su escasa iluminación inicial, y finalmente fue capaz de distinguir mejor la figura del hombre que la acompañaba. De bellos y principescos rasgos, un cabello oscuro y empapado por la lluvia, sin dudas se trataba de alguien muy apuesto. Ese sencillo detalle la hizo sonrojarse sin remedio, aferrándose luego a su cartera lista para seguir su camino ahora que podría ver mejor a donde iban sus pies. -Eso parece, al menos con esta luz podré regresar sin problemas-sólo le faltaban unas cuantas cuadras para llegar, y no creía tener nuevos problemas de ahora en adelante, aunque no le gustaba andar sola por la noche tenía que ser valiente y enfrentar sus miedos. Ya no era una niña. -Será mejor que también regreses a tu casa, tanta agua puede hacer que pesques un resfriado-bastó para que lo mencionara para que un estornudo se hiciera presente en ella, con un pequeño sobresalto. -¿Lo ves? No sigas mi mal ejemplo-bromeo un poco divertida por ese detalle tonto. Quizás, de ser otra la situación y el momento hubiera intentando conversar un poco más con él, sin duda despertaba su innata curiosidad, mas sus deseos de estar seca y abrigada en casa eran mayores a todo lo demás.

-Cuídate-mencionó con una sonrisa amable antes de dar media vuelta y emprender de nuevo su camino, con pasos lentos y cuidadosos pues aquellos tacones que llevaban eran una trampa mortal a la hora de andar sobre pavimento mojado. Ojala su pequeño gatito no estuviera muy asustado con aquella tormenta, seguramente le traería malos recuerdos de cuando lo había encontrado asustado sobre aquel arbole en el parque, ahora se habían vuelto inseparables, y el pequeño la esperaba muy ansiosos cada noche para su sesión de mimos y televisión juntos. Adoraba a la pequeña bola de pelos, quien escuchaba todos  sus problemas y conflictos sin quejarse, respondiendo con ronroneos o maullidos cariñosos.
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Re: Escogiendo la Cena(privado)

Mensaje por Fausto Ragno el Vie Nov 07, 2014 5:03 pm

*Las reacciones de la joven eran algo curiosas se notaba que estaba incomoda por la lluvia al igual que el la humedad no era algo que le gustara realmente menos por que era una humedad caliente se notaba que al día siguiente el calor abochornaría Glass city, entonces la joven con una sonrisa muy natural se presento ante la araña que se saboreaba el sabor de su carne en secreto*

Margot Dubois, muy bonito nombre a decir verdad y si tu prisa jugo en tu contra como decía mi nonna "Meglio tardi che mai" que significa "mas vale tarde que nunca"

*Esa especie de juego con su presa era algo nuevo estaba platicando con ella como si fuese una especie de vampiro?, esa idea le trajo recuerdos de un amigo italiano que hacía eso y en efecto era un vampiro, "¿donde estará Demian en estos momentos?" se pregunto acordándose de su amigo. Cuando la luz regreso ella ligeramente se ruborizo y Fausto realmente no entendió el por que pero aquel color rojizo en las mejillas de Margot le enmarcaba el rostro como a una especie de muñeca Italiana de porcelana, le hacía ver realmente bella; ella le comento que tanta agua podía hacer que pescaran un resfriado y como niña chiquita el solo mencionarlo le atrajo un estornudo, rápidamente Fausto saco se uno de sus bolsillos un pañuelo de seda con sus iniciales grabadas en unas delicadas letras rojas, se lo extendió a Margot*

Quizás no este muy seco pero juro que es por la lluvia y te puede ayudar con esos tiernos estornudos, en mi caso, no soy muy fan de la humedad pero no te preocupes tengo muy buenos anticuerpos para aguantar la lluvia

*Le comento a la ves que le guiñaba el ojo jugando con ella como ella bromeo con seguir su ejemplo, entonces de la nada se despidió y se dio la vuelta para irse de nuevo en su camino, no, no podía dejar que su presa escapase de esa manera, eso solo era algo que hacía el juego mas divertido, ahora entendía a Demian por que le gustaba jugar con sus presas, si surgían cosas como esa tenía que pensar como atraerla de nuevo a el*

este disculpa...*se apuro para alcanzarla* no se si me permitirías acompañarte mas que nada por tres razones, primero es de noche y no es bueno que una joven como tu camine sola bajo la lluvia, dos me gustaría seguir platicando contigo se ve que eres alguien con quien se puede platicar muy tranquilos debajo de la lluvia y por ultimo, el motivo que mas pena me da, no tengo idea de donde estoy y después de dejarte a donde vallas me gustaría si me puedes dar alguna indicación o algo por el estilo

*Dijo pasando una mano por su cabello como si estuviera lleno de pena el cual a la ves escurría agua, aquel juego de estar perdido no era algo que le agradara mucho ya que lo hacía verse inocente y débil cosa que le molestaba, realmente sus palabras se le hicieron algo tontas después de que las dijo pero lo hecho hecho estaba y no podía hacer nada para cambiar sus palabras, solo esperaba que tuvieran el efecto deseado y ella aceptara, en el camino pesaría en que momento dormirla con su veneno  y llevarla a su telaraña*

es que...apenas hoy llegue a esta ciudad, aparte si te caes de nuevo te puedo ayudar a pararte *bromeo mostrándole una sonrisa cálida y llena de confianza, mostrándole la belleza escondida e las arañas*
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Re: Escogiendo la Cena(privado)

Mensaje por Invitado el Lun Nov 17, 2014 7:45 pm

Fausto se mostraba como un hombre galante y servicial, y Margot había aprendido por experiencia a no confiarse de esa clase de personas. Sabía que, en general, escondían un interés oculto detrás de sus gestos generosos y sus sonrisas coquetas, no tenía ningún interés en averiguarlo por lo que muy pronto decidió emprender la retirada, sin dejarse convencerse por la belleza mágica que emanaba de ese hombre que fácilmente habría podido atraparla de no encontrarse siempre alerta. No podía confiar, estaba sola en una ciudad en la que no conocía a nadie, debía ser cuidadosa a la hora de relacionarse con extraños, especialmente en una noche tormentosa como esa. Sabía bien que las apariencias engañaba y que no podía dejar, que no podía dejarse llevar por gestos o palabras bonitas. Regresar a casa pronto era su prioridad, y nada la haría desviar de su camino.  Ahora que la luz había regresado se sentía menos expuesta, podía ve el rostro de su interlocutor y confirmar que la calle estaba desierta. La mayoría ya había vuelto de sus trabajos a esas horas y ya estaban en casa, disfrutando de una comida caliente. Sentía un poco de frío consecuencia de esa brisa veraniega que hacía que su falda se meciera un poco, estaba empapada y rogaba mentalmente por no pescar un resfriado que la dejaría algunos días en cama. ¡Tenía una importante entrevista pactada ese fin de semana, nada menos que en televisión! Debía verse radiante y saludable, aunque tuviera que tomarse una pila de pastillas para reponerse.

Sorbió apenas su nariz tras el estornudo, sobándola suavemente al sentir esa molesta picazón en la punta, augurio de la peste. –Gracias-murmuró con cierta sorpresa al sentir la delicada y cara tela de la que estaba hecho el pañuelo que incluso contenía las iniciales del joven. Sin duda debía provenir de una familia acomodada, su educación y su vestuario delataban su dinero, sin embargo Margot nunca se había dejado llevar por los lujos materiales, prefería que las cosas se consiguieran con el esfuerzo del trabajo tal y como su familia se lo había enseñado. La tela estaba mojada, sin embargo la llevo a su nariz justo antes de que el segundo estornudo apareciera. Lo observó mientras alejaba el pañuelo de su rostro, sonriendo apenas, simulando aceptar ese evidente coqueteo. Sin dudas marcharse a tiempo era lo mejor, no debía dejarse impresionar por su coquetería ni sus buenos modales. No y no. Cuando pensó que ya estaba a salvo de sus artimañas Fausto volvió a alcanzarla, caminando ahora a su lado. Lo escuchó, sin dejar de andar de todos modos, intentando sostener un ritmo ágil. Sus razones eran buenas, sin embargo dejarle saber donde vivía era mala idea, si resultaba ser alguien peligroso no quería que supiera eso. ¿Paranoica? Probablemente. Pero tenía sobradas razones para actuar de ese modo con los extraños.

-¿A dónde te dirigías exactamente?-cuestionó sin rechazar su compañía, más sin detener su caminata rumbo a su propio hogar. ¿Seria cierto que estaba perdido? Bueno, en todo caso no le costaba nada intentar ayudar, aunque su sentido de la orientación era realmente horrible y no conocía tan bien la ciudad como para guiarlo. Rió un poco divertida ante su comentario y se llevó el cabello mojado hacia atrás, intentando que se viera un poco menos desastroso. –Espero no caer de nuevo, aunque el suelo esta resbaloso, y los tacones no son de ayuda.-además aun no se recuperaba  por completo de la lesión en su tobillo, otro golpe allí y quizás esta vez fuera algo más que una torcedura. De algún modo ese chico estaba consiguiendo enredarla poco a poco, haciendo que bajara sus defensas y se relajara un poco. Estaban ya a pocas cuadras de su apartamento, lo que era una suerte pues no veía la hora de darse una ducha caliente y meterse en la cama. Los ojos claros de la chica se desviaron al cielo que había comenzado a clarear una vez que la tormenta pasó, dejando su paso a la luna y las estrellas.-Es una vista hermosa-murmuró, sonriendo al observar la blanca y redondeada estrella que levitaba sobre el firmamento negro. –Cuando era pequeña disfrutaba de descubrir formas en las estrellas, mi hermano me obsequió un libro con todas las constelaciones, pero no me gustó, siempre prefería encontrar formas propias en ellas…
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Re: Escogiendo la Cena(privado)

Mensaje por Fausto Ragno el Miér Nov 26, 2014 5:38 am

¿A donde me dirigía ? *Margot era realmente curiosa y jugar con ella era algo que comenzaba a disfrutar pero no tenía por que mentir, a fin de cuentas su respuesta podía sonar bastante normal viendo por donde la vieras, podía explicar un tema tan sencillo, claro sin explicar el planeaba devorarla a ella* como te comente apenas llegue hoy a la ciudad me instale en el Hotel Palace y bueno me deje llevar por el lugar ese ambiente musical que cubre la ciudad me recordó a Italia no se si me doy a entender.

*Aunque podía ver como en parte aquella inocente y sencilla joven trataba de poner una defensa entre los dos pero ese era el chiste de  la casería dejar que aquella anhelada presa bajara su defensa un solo segundo era necesario para que el predador pudiera devorarle, eso era lo que el asía atraer a aquella inocente y tierna pajarita a su trampa* entonces salí a caminar y a buscar un lugar donde cenar pero me termine perdiendo y no pude ni cenar, al final me termino alcanzando la tormenta, un apagón y fue cuando me encontré con una agradable compañía *le comento con una cálida y apaciguada sonrisa, ella le comento sobre no caer de nuevo y el solo pudo reír de manera tranquila*

jeje, no te preocupes si eso llega a suceder tienes en quien apoyarte para no caerte o mínimo no caerte tu sola

*Añadió mientras le guiñaba el ojo y caminaba a su lado con calma, sintió como la humedad disminuía, en aquella caminata, en aquella tranquila y agradable conversación no se percato que había dejado de llover, pero lo que realmente lo hizo darse cuenta fue el comentario de Margot, un sencillo y bonito comentario sobre encontrar formas en las estrellas, y no pudo evitar recordar como hablaba con su madre cuando era pequeño, como ella y el se sentaban a ver el cielo y el le contaba la historia de una araña que subió  al cielo para hacer su telaraña en las estrellas y esta quedo por siempre tejiendo el destino de la gente, se quedo viendo a Margot unos segundos sorprendido ante aquel comentario, ciertamente el cielo era una vista hermosa pero al verla no pudo evitar verse el atrapado en la belleza de sus ojos, aquellos que reflejaban ese mar de estrellas, esa telaraña del destino y sin pensarlo dos veces se coloco enfrente de ella y le quito los lentes delicadamente para ver mejor sus ojos, permaneció así un segundo, callado admirando esas gemas de color verde agua antes de agitar levemente la cabeza y regresar a la realidad*

Perdona...me perdí en el cielo que reflejaban tus ojos, puede que sea la falta de alimento *comento bromeando con respecto a su ultima acción, le extendió los lentes que le había quitado y regreso a su forma habitual de actuar* las estrellas, no...el cielo nocturno es increíble sabes... mi madre me contaba una historia cuando era pequeño quizás otro día podría contártela...

*Se dio la vuelta para seguir caminando... pero en que demonios pensaba, por que se había comportado así trato de evitar el tema regresando al original solo esperaba que ella hiciera lo mismo, no tenía ganas de arruinar su apetito...pero....¿por que lo había hecho?*
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